Recuperar la sonrisa, recuperar la confianza…

Estamos de regreso en el septiembre más incierto por todos mientras  seguimos viviendo la pandemia del virus en nuestras vidas. 

Ya nada volverá a ser cómo antes, dice la canción del Canto del Loco…pero ¿por qué? ¿qué hemos perdido? ¿cuánto?  Nunca pensamos el alcance que esto podría tener en nuestra vida. 

Y  también… ¿qué hemos ganado?.

Seguramente hemos ganado un verano para todos mucho más consciente y aprovechado, tal vez más en familia, más en sitios insospechados y disfrutando de cada instante, sin pensar en esta vuelta…

El verano es mi momento (y el de mucha gente) de hacer listas, imaginar y construir proyectos en cuadernos y PCs- casi desde la tumbona de la playa – intentando organizar el curso que viene.  Este va a ser especialmente emocionante. 

Empieza el nuevo curso. Con mascarilla – que no nos deja sonreír – aunque a veces parece que no nos deja hablar ni ser nosotros mismos. (Los expertos en comunicación no hablada dirán que tapar la boca también puede ser sinónimo de ocultación) y comentábamos que había que aprender a sonreír – e interpretar – las miradas de los ojos. Esos brillos especiales que cuentan tanto!

Recuperar la sonrisa y recuperar la confianza. Recuperar los momentos de ser nosotros mismos. De creer en nosotros mismos (empatía y cercanía vs. contagio y desconfianza) ; en las instituciones ( transparencia vs. corrupción). 

Políticamente han pasado tantas cosas…que es difícil quedarse con alguna en concreto pero, me quedo como durante mis vacaciones italianas,  todo el mundo me preguntaba  cómo iba  España. 

Países vecinos, amigos, cercanos – primos lejanos – tal vez gemelli diversi (gemelos diferentes) y a la vez, tan diferentes en la gestión de la pandemia. 

Estados autonómicos, regionales, descentralizados y  dos modelos de gestión del confinamiento diferentes.

En Italia, el orgullo nacional común, la bandera que los une, el himno, las formas y la defensa de las instituciones.

En España, luchas nacionalistas, bandera considerada “facha”, himno poco usado e instituciones erosionadas desde la mismísima Presidencia del Gobierno (rompiendo puentes con la oposición en acuerdos democráticos tácitos como el CGPJ o doliéndose de la muerte de terroristas asesinos).

Esta vuelta al cole debe estar marcada no sólo por limitaciones de movimientos, espacios, distancias profilácticas, geles, mascarillas y  salud pública, si no, necesariamente por la  influencia  y la humanización.

Defender intereses de todos sectores es más necesario que nunca en nuestras vidas arrasadas (de una o de otra manera) por la pandemia:

A. La Ciencia en el Parlamento debe pasar a formar parte de la agenda política y enseñar formación específica y científica  a diputados. 

https://cienciaenelparlamento.org/

B. La hostelería y turismo como ejes del país necesitan ser defendidos como impulsores de la economía y del empleo y deben luchar por las libertades de todos frente a la cristalización de medidas excepcionales y temporales en tiempos de covid

C. Biosanidad, ética y derecho sanitario, pacientes, profesionales, telemedicina, farmacia, necesariamente deben tener manos y cara humana más allá de teléfono, pantallas y consultas a distancia (también en las empresas es necesario recuperar el con – tacto junto con el teletrabajo).

D. Transparencia – en la gestión de crisis – y en nosotros mismos como líderes potenciales que somos. Parecer y sobre todo, SER.  Poner en valor las redes personales que tenemos con valores como la empatía, el dar y recibir pensando en propósitos a conseguir, cediendo si es necesario. Ayudarnos, en definitiva. Impulsar a los más desfavorecidos. Comprometerse. 

E. Las instituciones deben SER transparentes, se lo deben a los ciudadanos. Así como los gestores y políticos que están en las mismas.  ¡No sólo en campaña electoral! Madrid ha creado  – por fin y  no sin poco trabajo detrás – el registro de Lobbies que regula la relación con los altos cargos.  

https://www.abc.es/espana/madrid/abci-madrid-crea-registro-lobbies-regule-trato-altos-cargos-202009090113_noticia.html

Uno de los daños más evidentes de la pandemia ha sido  la gestión y la imagen institucional de las administraciones que no han estado preparadas y sus gestores, menos. Peleas en el Estado Autonómico, lucha por los protagonismos, omisiones de responsabilidades de coordinación. Como poco, apasionante!

https://www.eleconomista.es/empresas-finanzas/noticias/10767163/09/20/La-Administracion-se-reservara-gran-parte-de-los-fondos-de-digitalizacion.html

Ah, y no menos importante, los porta – voces (que para algo llevan la voz) deben estar preparados ( no sólo en contenido, si no – sobre todo – si cabe en comunicación no verbal, estética y presencia) y respeto a su audiencia.

Y como no, la economía que nos afecta a todos, a los gastos de las familias, a las empresas que han tenido que cerrar afectadas y a la agenda política que habla de cifras que caen de Europa y de Presupuestos Generales del Estado con una superficialidad pasmosa y ya comprometidos antes de disponer de ellos. 

Luchamos contra nosotros mismos: presencial vs. online; acabar con nuestra historia vs. reescribir “el discurso”, movilizarse frente a normas tomadas sin contar con todos los actores, desear vs. realidad, perder el control de nuestras vidas…

Por eso, debemos ser MÁS nosotros mismos que nunca. Con firmeza de creencias, defensa de nuestros valores y personalidad propia.

Mientras, la lucha por la vacuna es tan política como sanitaria… esperemos que llegue aunque ¿quién se pondría una vacuna en su versión 1.1? Nada sale al mercado si no está aprobado para ello, por eso…veremos!

https://www.elconfidencial.com/tecnologia/ciencia/2020-09-14/pcr-test-rapido-serologico-coronavirus-deteccion_2743020/

La influencia, amigos, está en nuestras vidas y ha venido para quedarse! Piensa en tu verano en familia, en cómo se juegan las partidas entre herman@s, cuñadas o con tus amig@s. Igual de importante es en tu vida personal como para las empresas en sus estrategias regulatorias,  institucionales o de marca. 

Estamos en un cambio de temporada, de ciclo, de historia… que trae cambios rápidos y marejada…tendremos que saber surfear sin caernos de la tabla. 

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